sábado, 6 de febrero de 2010

Historias y paisajes


Vi morir el sol. El redondo centro y las larguísimas rayas que se enroscaron, rápidamente. Salí, caminé sobre trozos de latas, piedras y tortugas.
En el prado me rodearon las violetas; los ramos sombríos y azules.
A mi lado brotó un ser, del sexo femenino, de cuatro o cinco años, el rostro redondo, oscuro, el pelo corto. Habló en un idoma que, nunca, había oído; pero, que entendí. Me preguntó si yo existía de verdad, si tenía hijas.
Otras, idénticas, surgieron por muchos lados; de entre los ramos, se desplegó, ante mí, todo un paisaje de nenas.
Miré hacia el cielo, no había una estrella, no había nada.
Recordé antiguas fórmulas, las dije de diverso modo, cambiando las sílabas; nunca tuvo efecto.
No sé qué tiempo pasó, cómo pude saltar de las violetas.
Me alejé, desesperadamente, entré, cerré las puertas.
Pero, ya, había comenzado a zozobrar la casa.
Y aún hoy, se balancea como un buque.

Marosa di Giorgio
poeta uruguaya



domingo, 24 de enero de 2010

Ilustración para un cuento de Masetti

"Cómo me duele la cabeza. Y que frío hace. ¿Es que nadie pasará por esta maldita calle?
Ya estoy cansado de esperar. Y la tristeza me sigue colgando de las carnes. Creí que todo sería distinto. Que todo acabaría después del estampido. Que mis ojos dejarían de ver y mis odídos de oír y mi pecho de subir y bajar. Y que este corazón mío ya no sentiría frío ni estaría orpimido. Pero todo sigue igual..."

Del cuento "Eternidad", de Jorge Ricardo Masetti






















Grabado incluído en la edición del libro La revolución perdida y otros cuentos, de Jorge Ricardo Masetti, publicada por la editorial Nuestra Ámérica en mayo de 2009.
Esta edición reúne varios cuentos escritos por este autor durante su juventud. En su mayoría inéditos y todos ilustrados por grabadores argentinos.



Gracias a Luís Morado por la invitación.

sábado, 23 de enero de 2010

Ocultos

Modeló una máscara
a su imagen y semejanza
Cuidadosamente la clavó sobre mi rostro
Y nunca supo de mí

Perla Rotzait











Lo frondoso

"Naturaleza es templo donde vivos pilares
dejan salir a veces tal cual palabra oscura;
entre bosques de símbolos va el hombre a la ventura"

Baudelaire


















Ya no es un bosque, xilografía, año 2009

viernes, 31 de julio de 2009

Grabados en el Centro Cultural Marcó del Pont

Primer muestra individual, marzo de 2009.




No importa cuáles sean sus características, una máscara siempre remite a un cuerpo. Al igual que nuestra sombra, la máscara es una proyección que, como tal, se siente distante a pesar de estar conectada con lo más íntimo de nuestro ser.
Las composiciones de Eva nos enfrentan a un mundo sugerido de máscaras y sombras. Contornos y vacíos que evocan insistentemente esta distancia y cercanía en torno a un cuerpo ausente.
Pronto esta evocación nos atrapa. Intensa e inexplicablemente. En su búsqueda eterna de cuerpo, encuentran, por un momento, el nuestro. Es un encuentro íntimo en el cual nos quedamos sin palabras.
El misterio emerge, quizás, cuando percibimos que las máscaras y sus sombras, evocando lo ausente, cobran identidad propia.
Se multiplican incesantemente, configurando un mundo de desplazamientos y aberturas, proyecciones y reflejos, desdoblamientos y facetamientos. Da la sensación de que nada llega a acomodarse, nada encuentra su lugar definitivo, generando una incesante multiplicidad de rostros que se proyectan en las dimensiones de un misterioso infinito, apenas sugerido, profundo, amplio y blanco.
¿Qué representan aquellos contornos y vacíos que cobran vida más allá de nuestros cuerpos?
¿Aquello que no conocemos de nosotros mismos?
¿Aquello que no controlamos de nosotros mismos?
¿Aquello tan ajeno como íntimo?
Quizás sea desde ese mundo propio y desconocido que nos conectamos con los grabados de Eva, deviniendo nuestros cuerpos en máscaras y sombras, como un eco, que nace de nuestra voz y deviene en infinitos susurros que parecen alejarse pero que en cada sonido remiten a nosotros.

Paula Zambelli

Boletín Informativo de Xylon Argentina.


La balada de la cárcel de Reading (O. Wilde)

Fragmentos del canto 1 del poema


...Y sin embargo, cada hombre mata lo que ama.
Que todos oigan esto: unos lo hacen con mirada torva
otros con la palabra halagadora;
el cobarde lo hace con un beso,
con la espada el valiente.
Matan algunos el amor de joven
y otros cuando viejos;
estrangulan algunos con manos de lujuria,
otros con manos de oro:
el más amable usa el puñal
para que el frío llegue antes.
Aman algunos poco tiempo, largamente otros.
Hay quienes compran y también quienes venden.
El acto es cometido a veces en el llanto
y otras sin un suspiro.
Pues todos matan lo que aman;
pero no todos mueren.
No muere una muerte de vergüenza
un día de desgracia oscura;
ni nudo al cuello en la garganta lleva
ni paño sobre el rostro;
ni caen los pies primero por el piso
al espacio vacío.


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Serie "Los que esperan"



Xilografías en plástico, pequeño formato, realizadas durante el año 2007 y 2008.